Hola,
us vull presentar el reportatge de l'ascensió que acabem de fer la Georgina i jo a l'Elbrus. Espero que us agradi!!!
salut!!!
Bonito viaje de bodas. Poco me costó convencer a Georgina para, en vez de yacer en cualquier bonita playa, embarcarnos en una dura ascensión al techo de Europa. Frío, nieve, fuertes ráfagas de viento y tormentas de Vicma a cambio de prometerle unos días a posteriori en Fuerteventura. No me la merezco......
El Elbrus es una de los famosos 7 Summits, o séase el punto más alto del continente europeo. Es un volcán apagado que sobrepasa con holgura los 5600 metros. Posee dos cimas gemelas, la Este de 5621 m y la Oeste de 5642 m.
Esta gran montaña está separada unos kilómetros al Norte de la zona axial de la cordillera del Cáucaso, que une los mares Negro y Caspio.
El Elbrus está situado en la República rusa de Kabardino Balkaria y linda al sur con la peligrosa e inestable Georgia y al este con la explosiva Chechenia. todo el acceso se realiza vía Rusia donde se puede "admirar" sus mastodónticos y pasados de moda edificios. Choca ver mezclados verdaderos todoterrenos de lujo con los más diversos Ladas y UAZ de los años 80.
Esta cordillera es prima hermana de los Alpes y los Pirineos, ya que todas ellas pertenecen a la orogenia alpina. De hecho, los materiales de la zona axial son mayoritariamente granitos, otras rocas cristalinas y rocas metamórficas, como en nuestros Pirineos.
Al situarse a una latitud de más de 43º N, a priori pensaba que tendría un clima parecido al Pirineo, pero mucho más frío gracias a su gran altura. Me ha sorprendido en sobremanera los brutales y rapidísimos cambios de tiempo que se producen. En 10 minutos puedes pasar de un día estable a una fuerte tormenta de viento y nieve lo que hace que sea una montaña relativamente peligrosa. Las tomentas aparecían día si día también provenientes del SE (mar Caspio). Primero rodeaban toda la circunferencia de la montaña, excluyendo la zona de hielos permanentes (convección inhibida) pero cuando la montaña estaba rodeada (hacia las 9-10 de la mañana), finalmente alguna tormenta se desplazaba hacia el núcleo de la montaña.
El Elbrus está cubierto por más de 140 kilómetros cuadrados de glaciares, alguno de ellos de más de 400 metros de espesor. Aunque la ruta normal de la cara sur no cruza ninguna zona agrietada, nuestra ruta norte cruza zonas extensas de grietas por lo que es necesario ir encordado. Por qué elegimos esta ruta y no la normal? Pues porque la ruta normal tiene fama de sucia, muy frecuentada y porque hasta los 3800 metros de altura accedes por telesillas y telecabinas del más puro estilo ruso. Incluso hay quien aprovecha un servicio de Ratracs para subir hasta los 4800 metros. en cambio, por la ruta norte, hay que realizar un viaje de más de 6 horas en 4x4 por una pista infame para llegar al campo base, a 2500 metros de altura. A partir de aquí, todo a patita, y el día de cima se sale de el campo I, a 3700 metros, realizando una ascensión de casi 2000 metros de desnivel de una tirada, que a la altura de la que hablamos supone un esfuerzo titánico.
Gracias a su relativa fácil ascensión por la cara sur (la normal), el Elbrus posee el triste honor de ser una de las montañas con más muertes anuales del mundo (entre 15 y 30 muertes anuales), muchas de ellas producidas por sus temidos cambios de tiempo y por las caídas en el duro hielo y las grietas.
Nosotros elegimos la opción de agregarnos a una expedición internacional de 16 personas, con una agencia local llamada Pilgrim Tours. Nuestra expedición estaba liderada por una fuerte y guapa guía rusa (Ana) y apoyada por cuatro ayudantes (Sergei, Sasha, Igor y el diligente Valiera). Hemos salido muy satisfechos de la experiencia y la pena es que cuatro de los integrantes de la expedición no pudieron hacer cima debido a problemas con la altura y al duro cansancio. Hay que tener en cuenta que muchos de los integrantes tenían un buen currículum con cimas en su haber como Aconcagua, MacKinley, Kilimanjaro, etc.
Bueno, menos rollo y a por las fotos, con pequeños comentarios:
Tras un curioso vuelo con los tristemente famosos Tupolevs, llegamos al hotel en la ciudad de Kislovodsk. Típico hotel que nos traslada a otras épocas gloriosas pero ahora caducas:

Un camión todo terreno militar nos viene a buscar al hotel para realizar el largo viaje hasta el campo base. 6 horas ahí dentro metidos pasando miedo:

El Elbrus aparece en la lejanía. Típica pose de gran volcán:

Verdes pastos en las mesetas del Cáucaso:

Antes de llegar al campo base, el conductor nos hace bajar del vehículo ya que el río se ha llevado el camino:

El camión en acción...


La cima Este desde el campo base en el ocaso:

Y la Oeste:

Puesta de sol en el Caúcaso:

Al día siguiente realizamos una marcha de aclimatación hasta las roca Champiñón, curiosas rocas de origen volcánico a 3200 metros de altura. Hacia medio camino, una imagen curiosa:

Georgina subida en una de las rocas:

intentando que no se caiga uno de los champiñones:

Vistas hacia el Este:

Flores locales a 3200 metros. el día era tapadote y fresco:

Vista al completo de las curiosas rocas:

Segundo día aclimatación. subimos materila al campo I, refugio pequeño a 3735 metros de altura, para después volver a descender al campo base. El día empieza soleado:

Hacia los 3300 metros de altura, el día se tapa:

Aparece la primera lengua glaciar que desciende del Elbrus. Finaliza hacia unos 3000 metros de altura:

La cima desde el Campo I, a 3735 metros de altura:

Vista de la traza sobre el glaciar:

El refugio, que es de aluminio y parece una lata de sardinas. Austero pero acogedor:

Como hormiguitas, se ven a varios alpinistas como regresan de hacer aclimatación o quizás intentar cumbre:

Detalle de los seracs del glaciar de la cara norte:

Y de la traza:

Las dos cimas del Elbrus:

La cima Oeste con más detalle. desde esta vertiente es raro hacerla ya que queda muy alejada. Es más común ascender a la cima Este:

Tras la subida de material al campo I, descendemos de nuevo al campo base:

Al día siguiente, el 20 de julio, ascendemos hacia el campo I para preparar el ataque a cima. El día amanece radiante:

A por el Elbrus!!!!

Nos despedimos de los caballos del Cáucaso, que pastan tranquilamente en las proximidades del campo base:

Cuando nos acercamos al campo I, la tormenta diaria que surge de las montañas de los alrededores, nos persigue amenazante. Evidentemente, nos atrapará:

Tras la tempestad, la calma. Vista de los exteriores del refugio del campo I:

Aquí dormiremos las próximas cuatro noches. Al ser 16 personas, se estaba calentito. Había otro edificio semejante que hacía las veces de comedor y cocina:

Nuestra fuerte y dura guía rusa, Ana. Una pasada de fuerza, técnica y disciplina rusa:

Puesta de sol desde el campo I, situado en una morrena glaciar de materiales volcánicos. A partir de aquí, material de hielo para progresar:

Vista general del refugio y del Elbrus tras él:

Al día siguiente, 21 de julio, haremos una subida de aclimatación hasta las Lenz Rocks, situadas a 4600 metros de altura. Grandes glaciares empiezan a vislumbrarse por todas partes:

Tras 4 horas para ascender 800 metros de desnivel, llegamos a las Rocas. De repente, empieza una fuerte nevada y bajamos rápido hacia el campo I:

Al día siguiente, día 22 de julio, hacemos un día de descanso que lo dedicamos a preparar todo el material y a realizar alguna práctica sobre el glaciar. De todad maneras, llueve todo el día y los ánimos están bajos:

El curioso váter del campo. Había que echarle valor para utilizarlo pero es necesario:

Llega el gran día. A las 23:30 de la noche nos levantamos, desayunamos (es un decir) y a la 1 de la madrugada partimos hacia la cumbre. La noche es muy fría pero estrellada.

Con las primeras luces, hacia las 5 de la mañana, llegamos a las Lenz Rocks, a 4600 metros. La teperatura es de -3ºC y el hielo está durísimo hasta aquí. En adelante, nieve nueva, polvo y venteada:

pequeña pausa para beber y seguimos:

Por buena nieve seguimos avanzando. Ya estamos sobre la altura del Mont Blanc, a más de 4800 metros. Hay grietas tapadas por las últimas nevadas:

Larga travesía hacia el collado que separa los dos Elbrus, a 5000 metros de altura. Aquí ya se nota el efecto de la altitud, ya que la proporción de oxígeno es la mitad que a nivel de mar:

Los descansos empiezan a aumentar en frecuencia. 4 componentes de la expedición irán desistiendo de seguir.

Empieza el festival de tormentas alrededor del Elbrus. Ay, ay, ay...

Llegamos al Saddle, collado a 5380 metros. Queda poco pero el tiempo empeora y la altura se nota. A partir de aquí, una fuerte pala de nieve de 50º de inclinación y llegaremos al plateau cimero:

Llegamos al plateau cimero y el tiempo empeora de golpe. Fuerte tomenta de nieve con un viento y windchill infernal. Da miedo:

Cima! Hemos llegado 12 de los 16. Georgina ha vomitado dos veces pero su tremenda fuerza de voluntad la ha hecho llegar hasta aquí:

Foto de cumbre bajo una fuerte nevada:

Para abajo, bajo una nevada que durará las 6 horas:

Visibilidad casi nula , el descenso es agónico y peligroo por las grietas:

Llegamos al campo I y foto de grupo:

Al día siguiente , bajada hasta el campo base. La alegría y el cansancio son patentes:

En el campo base aprovechamos para hacer una visita a unos perros pastores del Cáucaso. Especial para Marco y en homenaje a su fiel compañero, Onso:




Nuestra guía Aa y su fiel ayudante Valiera:

La fiesta de celebración en un restaurant. el vodka cómo corría!!!

Y la típica entrega de diplomas por la ascensión conseguida:


Bueno, eso es todo y espero no haberos aburrido!!!!
Saludos